La Coctelera

★Odio a los corruptos

Categoría: relato

Confiar.

En esta semana le aconsejaba a alguien que confiara más en su persona, le decía que si no creía el en si mismo, entonces ¿quién iba a hacerlo?.

Y es que ese consejo aunque parezca sencillo o demasiado básico, encierra cosas complicadas, como inseguridades no reconocidas o percepciones asumidas, lo sé porque más de una vez en mi vida he tenido que ponerme frente al espejo y aceptar que soy la única que puede hacer realmente algo por mi, por las situaciones que se me presenten y busque cambiar. Es difícil por el hecho de saberse responsable de las situaciones, que las cosas pasan, pues si, claro que pasan, pero nosotros decidimos actuar o inmovilizarnos.

La vida bien nos puede llevar a su antojo y podemos culparla, podemos culpar incluso a quienes nos rodearon e "influyeron" en nuestras ideas, podemos decir también que somos antagonistas y que nuestra historia ya esta escrita, pero cuando hacemos eso, esperamos todo de los demás, y tristemente muy poco o nada de nosotros.

Es un hecho que el contexto tiene mucho que ver con esas dudas personales sobre nuestras capacidades, porque alguien dijo no puedes y se decidió creerle, o porque alguien dijo eso es imposible, se decidió creerle y se convirtió en imposible, pero porque no decirse a uno mismo "voy a seguir intentándolo, vale la pena porque creo en mi".

Los fracasos no tienen que ver con lo no conseguido, sino con aquello imaginado y no intentado.

Hay que tener fe, dejar de lado esas inseguridades y percepciones, que a los ojos de los demás somos toda una construcción, con etiquetas y todo, podemos jugar con ese papel en la vida y no molestarnos por vernos hacia dentro, lo que se imagine o diga sobre nuestra persona no es ni la mitad de lo que realmente hay, podemos ser tan buenos (o tan malos :D) como queramos, no como han dicho, pero hay que asumir... asumir esa responsabilidad de autoconocerse, entender esos miedos y darse una palmadita mental para continuar...

Porque nuevos días vendrán con los mismos problemas, y pueden pasar muchos días así, o permitirse que todo cambie, y ante la necesidad de pensarse capaz, encontrar la posibilidad de ser capaz.

Ofelia Balderas.


El día en que terminó la guerra del hombre contra el hombre.

En ese importante día, todo partió de los resultados por los que inconscientemente se habían luchado cientos y cientos de años, por fin habíamos comprendido nuestra historia y decidimos reescribir la venidera, en este nuevo libreto logramos ser conscientes de nosotros mismos, de nuestras acciones individuales, lo que estás nos afectaron personalmente y que derivaron en otras acciones hacia los demás, ese poder, que se había utilizado de forma destructiva a y por intereses de ciertos grupos, se canalizó a nuestro favor, nosotros, "las masas", TODOS, aceptamos que: lo que le afecta al otro, también me afecta a mí.

La humanidad llegó a un plano de conciencia en donde buscaría su verdadero propósito en la tierra. No era un sueño, se supo que la paz partía de cada uno y que el camino lo hacía el conjunto, entonces nos vimos capaces de desarrollarnos como una verdadera sociedad, para aprender diariamente de ella. 

Y aquellos que habían protagonizado la discordia entre los hombres, por igual lograron ser conscientes de su ser, cuestionaron sus estados de ánimo, creencias, socios, y amigos, se dieron cuenta que no estaban presentes en su vida completamente al azar, que ellos al igual que los demás, también tenían el control de su vida.

Ofelia Balderas G.

Ves cosas y dices,"¿Por qué?", pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, "¿Por qué no?". George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés.

Desplazamientos inmortales.

Por fin ha llegado el momento de detenerme y descansar, he caminado hasta el cansancio, este viaje me ha dejado con las manos llenas, pero mañana cuando amanezca y marche hacia mi nuevo trayecto, tendré que dejar la carga, sé que no podré más con ella, es necesario abandonarla por completo, lo que crea servible e inservible deberé reducirlo a recuerdos, porque necesito que mi nuevo camino sea ligero y tan libre como para tomar lo que vaya necesitando de el, no podré hacerlo si continúo con las manos llenas. No perderé nada, porque confió que encontraré lo suficiente como para volver a encontrarme en el mismo punto, de desechar una nueva carga y trazar otra dirección.

A vida no la he hallado estática, ni me gustaría que lo fuera, más me ha valido agarrarle el ritmo.

Ofelia Balderas.

Póstumas letras.

Hay momentos en que el elaborar letras pierde sentido, la duda se hace presente y la imaginación se desvanece, sucede lentamente, hasta llegar al desgano... es olvido.

Hay un deseo y coraje ausentes, hay sentimientos ausentes, solo queda la expectativa de lograr superar ese olvido (el olvido de que el ingenio domina a la percepción, el olvido de que la carencia construye y el coraje intuye).

Mientras tanto los días pasan entre hojas en blanco, con recuerdos de cuando el sentimiento se atrevía a ser descubierto.

¿Será esta la visita de la frialdad?... si es así, puede estar presente como un eclipse o anidará en mi alma para prolongarse, pero si eso llegará a provocar que me olvide por volver a sentir, que queden entonces como constancia mis antiguas letras, las que alguna vez hicieron sangrar a mis manos en desahogo.

Ofelia Balderas Gallegos.

La memoria puede ser una arma de defensa.

La primera universidad en la que estudié no fue en la Universidad Autónoma, fue en la Mesoamericana en la carrera de Pedagogía, entré ahí porque no había pasado el examen de admisión en la carrera de Psicología. No tengo muchos gratos recuerdos de la Meso, en realidad constantemente tenía una sensación de incomodidad, sabía que no era exactamente mi lugar, y que me prepararía para el próximo examen de admisión, así que lo mejor sería aprovechar lo que se pudiera aprender ahí.

Recuerdo que en una de las primeras clases de Pedagogía entramos a un salón de proyecciones, la profesora quería que debatiéramos lo que veíamos en las imágenes, la primera foto era la de una niña pequeña en medio de una guerra, ninguno de nosotros habíamos visto en la vida real esa expresión, hablamos de contextos, hablamos incluso de que la gente se acostumbraba a vivir en violencia cuando esta rodeado diariamente de ella, hablamos y hablamos, era fácil hacerlo, lo considerábamos algo lejano, ajeno a nosotros, algo que en nuestra pequeña ciudad no se concebía vivir, estábamos en un lugar tranquilo... de eso hace ya más de 10 años.

Pero hoy día, mi ciudad no es más una ciudad tranquila, sucedió de forma gradual, se veía venir, incluso uno de nuestros dirigentes después de una balacera en el 2007 comentó con descaro que: "violencia hay en todos lados, nos tenía que llegar". No solo llegó, sino que se sigue desarrollando, ya se comenta en las calles, sin tacto, porque es algo real, la gente lo vive, lo escucha, con una temible rutina, con una odiosa impotencia, de forma muy diferente a como lo expresábamos hace algunos años.

El problema no es de mi ciudad, el problema es de quien conforma esa ciudad, y somos todos, la sociedad, ¿cómo limpiar la casa?, ¿por dónde comenzar?.

Y mientras tanto la vida sigue, se tiene que continuar con los quehaceres cotidianos, hoy ya no se trata de decir aquí no pasa nada, hoy se trata de reconocernos sumergidos en todo este embrollo, de tomar precauciones, de pensar en conjunto.

Personalmente me gustaría sugerir una solución, tenerla, pero no la tengo, lo único que tengo es el deseo de que no adoptemos esas expresiones de miedo que observé en las fotografías de aquella clase, de que no nos acostumbremos, de que nos sigan doliendo las situaciones de violencia que se ven en la ciudad, porque si nos duele, es porque sabemos que no pertenecemos a lo que se vive, porque aún recordamos que estábamos mejor, y tal vez eso ayude a que busquemos regresar de alguna manera a la tranquilidad.

Ofelia Balderas.

Las historias pueden comenzar, pero nosotros podemos escribir el final.

Photography Graphics

Retrasaré mis preocupaciones sobre lo que me hace infeliz, sin que ello signifique que dejaré de buscar soluciones, porque no importa que tan rápido se puede llegar a una salida, lo que realmente importa es conseguir resultados efectivos, y para ello se requiere de paciencia, de compromiso, de desechar las promesas personales para apreciar la firmeza del cambio, pues en este mundo solo sobrevive lo persistente, y cuando se comprende es cuando en verdad se comienza a construir.

Cuantas veces escuché que la muerte es lo único que no tiene remedio... es verdad, la vida esta llena de oportunidades, oportunidades a las que les cerramos la puerta cuando no nos damos tiempo de reflexionar, pero si buscamos bien, cualquier infortunio es seguido por un sol naciente, un momento de enseñanza, la vida no es solo lo que nos va sucediendo, es lo que decidimos hacer con lo que nos sucede.

Así que sí, retrasaré mi preocupación, la que me hace sentir apresurada, la que no me asegura una solución constante, para darle paso a la ocupación, en donde tendré que afrontar a mis errores y trabajar para excluirlos, mañana al igual que hoy, no habrá prisa, pero si obligaciones.

Ofelia Balderas.

Despertar.

La creatividad se detuvo casí tajantemente el día que decidí que él ya no formará parte de mi vida.

Fue mucho tiempo en que su limitada presencia era suficiente para contar algo, encontraba los deseos en un estado (muy cómodo) de fantasía real momentánea, había enojo, había ausencia, lo podía extrañar y querer en la cantidad que se me antojara, pero después cuando lo tenía realmente cerca me surgía un miedo indescriptible.

En los últimos encuentros este juego de dos se volvió completamente honesto, las confesiones dolían pero ataban más, lo que curiosamente me condujo a lo contrario, y me hizo aceptar que a mi él... siempre me gustaba lejano... es una sensación que la compararía con el observar un bello paisaje, de lejos crees percibirlo todo y se ve maravilloso, pero de cerca pierde un tanto su esplendor... o tal vez será porque se comienzan a ver esos detalles que se habían estado pasando por alto, y ya no se encuentra como se había imaginado, para llegar a la pregunta de si realmente es ese el lugar... bajo esas circunstancias... dejó de ser una suposición el que estábamos perdiendo el tiempo, más yo que él...

Cuando me decía siempre estarás ahí, la última vez le contesté y si un día decido no estar... 

Ahora la ausencia es por mi parte, no niego que hay momentos en los que quisiera regresar a ese pasado, pero me detiene el pensar que no puedo tomar una decisión a la ligera solo porque creo necesitarlo... sé que queda algo más y es ser paciente, fue el final, necesito encontrar algo diferente... las letras fueron siempre mías.

El problema hoy, es la tranquilidad que experimento, que me hace suponer que no puede ser tan inspiradora como los sentimientos que podían surgir en "ese antes".

Ya se pondrán las cosas en su lugar...

Ofelia Balderas.

Mi frase: ¿Quién dice que todo lo que se escribe se vive?, muchas veces solo se piensa, lo maravilloso de las letras es esta posible creación plagada de fantasías de nosotros los simples mortales, en un papel no todo puede ser real, ni todo una mentira, en dado caso el verdadero vínculo entre las letras y las vivencias solo lo conoce el autor.

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11 de Septiembre.

Hace 8 años estaba en una clase matutina de la Universidad, cuando derrepente un profesor entro a interrumpir para decirnos sobre el atentado a las torres gemelas, en ese momento no lo comprendimos, sin embargo nuestra maestra al frente reaccionó muy asustada, lo primero que nos dijo fue: ¿será que comenzará una guerra?, después la clase perdió totalmente el curso, y el miedo se volvió un tanto general. 

Cuando llegué a casa prendí el televisor en CNN, las imágenes impresionantes, fue la nota por meses, muchos meses, en mi país se observaba preocupación... le estaba pasando al vecino... ¿nos veríamos en peligro?, y la empatía provocando tristeza por ver a la gente que sufría por haber perdido a ser querido así, de forma tan terrible...

Tiempo después Bush atacaba a Irak con el pretexto de que tenían armas... escondidas... se comentaba que el verdadero motivo era el petróleo, también se sospechaba y se sospecha que fue un auto-atentado, a esto David Icke lo llama Problema-Reacción-Solución, defendiéndolo como "el método mas poderoso de manipulación mental y emocional": el gobierno crea un conflicto, sea un ataque terrorista, una guerra, una crisis de crédito etc; y ofrece enseguida una solución, la cual por medio del pánico que el pueblo ya vive, se aceptará sin renegar... lo malo es cuando derrepente miramos hacia atrás y nos encontramos con que ya tenemos menos derechos. Es una teoría que, si la relacionamos con ciertos eventos nos pondrá a pensar.

Sobre si el 9/11 fue un auto-atentado, yo no lo puedo asegurar pero si puedo decir que es un caso que me provoca desconfianza, además de considerarlo lamentable en toda la extensión de la palabra.

Lo bueno de todo esto es que la gente se dio cuenta que la guerra no era la mejor forma de promover la paz, que estaban muriendo más inocentes... y se hicieron escuchar:

Esta fecha no solo hace memoria a las víctimas del 9/11, también hace memoria a aquella guerra que le siguió y que fue injustificable.

Ofelia Balderas.

"Sólo hay una guerra que puede permitirse el ser humano: la guerra contra su extinción."
Isaac Asimov (1920-1992) Escritor y bioquímico estadounidense.