loser
Desde el inicio del 2008 me propuse ser aún más honesta en lo que publicara, hoy confieso que me he autocensurado más de una vez, motivos... varios. Pero bueno a un año blog, la censura ya no cabe, así que aquí esta un post que me censuré desde el 12 de Julio del 2007:

Bien, estuve reflexionando la corrupción, y pues esto es un poco de lo que los Señores corruptos no piensan (pero que no se preocupen... me di a la tarea de analizarlo por ellos).

Comencemos con el comprado:
1.- Para aceptar una mordida te debe valer m@dr3 tu trabajo, porque por si no sabias si te cachan (descubren), lo más probable es que la empresa no arriesgue su nombre y prefieran correr a (lo que eres) un empleado.

2.-Tantas ganas tienes de ese carro, que te va a dar esa seguridad de la que careces, que a ti no te importa, tú tomas el dinerito... compras tu carro, y los que saben de la tranza dicen: mira ahí va el rata... ¡que seguridad!, ¿he?.

3.- Lo más probable es que pienses que harás muy buen uso de la mordida que te dieron, pero al final te darás cuenta que ni te alcanzó, dinero mal habido, dinero mal invertido, es como una ley.

Ahora vamos con los que compran:
1.-Debes tener muchas ganas de tirar dinero, porque bueno si compras a alguien, tienes que comprar al jefe de ese alguien, y luego al jefe del jefe y así, al final si te atreves a mirar alrededor encontrarás que probablemente gastaste más de lo que merece tu bronca, y que lo mejor hubiera sido no comprar a nadie, porque ya te vieron medio... uh... tontín.

2.- No creas que a quien compras es un Dios, que te solucionará la bronca, no, no, a esa persona que compraste la pueden cachar y cuando la cachen, no se va solo al linchamiento (y ni pierdas el tiempo reclamandole que le diste mordida para nada).

3.- Pues si compras a alguien no tienes abuela, o no tienes principios o límite alguno, y por eso estas en el lió que estas.

Esa es mi pequeña reflexión.

Ofelia.

"El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad."
Albert Einstein.