Nunca me ha gustado del todo protagonizar las historias, alguien me colocó en ese lugar alguna vez sin preguntármelo, o tal vez fui yo... solo sé que no soy la buena de esas historias, ni lo pretendo ser, mis errores calcomen mi alma cuando los reconozco, arde mi confusión cuando advierto que los cometeré una y otra vez, porque probablemente así ya lo he decidido.

No busco ser juzgada, no quiero ser señalada, mis sentimientos y mis deseos son parte de la existencia, de la no negación, de lo mismo que sientes y vives tú cada día.

Observo a todos y a nadie, reconozco a mi ser implorando por una acción... por cambiar el camino... porque incluso esa sensación de estática ya no se percibe segura... debe encontrarse algo mejor detrás de la puerta... pero lo imagino diferente y me confunde más, ¿qué tal si me lanzo al vacio y nada sostiene mi caída?, ¿qué tal si en lugar de ser una solución para continuar, es lo que me conducirá al final?...

Y... ¿qué tal si de pronto pierdo mis miedos y vivo?.

Ofelia.