Nosotros nunca nos encontramos, la vida nos encontró, entre algunas predicciones tunantes en espiral, espiral lleno de preguntas, respuestas, miedos y risas, con porciones entregadas de amar-no amar.

Sentimiento incomprendido por el simple hecho de dejarlo fluir, pero por alguna razón nunca hemos buscado ningún control, no lo hemos necesitado, es y seguirá siendo la relación perfecta, donde las decepciones y las idealizaciones se quedan en un estado neutro... con presencias envueltas de ausencias negadas. 

La consciencia se le ha dejado concedida al tiempo.

Es nuestro extraño punto medio ideal, aquel cuento que nos escribe y que llevamos porque nos lleva... los guiones son noches de pláticas, de intimidad más que física, espiritual, con escenarios del mismo lugar... pero con naturaleza sensitiva diferente.

Círculos que giran alrededor de dos personas colmadas de caprichos expresados y cumplidos por causalidad. 

Mareado sueño sin final con base en un siempre estar.

Ofelia Balderas.