La memoria puede ser una arma de defensa.
La primera universidad en la que estudié no fue en la Universidad Autónoma, fue en la Mesoamericana en la carrera de Pedagogía, entré ahí porque no había pasado el examen de admisión en la carrera de Psicología. No tengo muchos gratos recuerdos de la Meso, en realidad constantemente tenía una sensación de incomodidad, sabía que no era exactamente mi lugar, y que me prepararía para el próximo examen de admisión, así que lo mejor sería aprovechar lo que se pudiera aprender ahí.
Recuerdo que en una de las primeras clases de Pedagogía entramos a un salón de proyecciones, la profesora quería que debatiéramos lo que veíamos en las imágenes, la primera foto era la de una niña pequeña en medio de una guerra, ninguno de nosotros habíamos visto en la vida real esa expresión, hablamos de contextos, hablamos incluso de que la gente se acostumbraba a vivir en violencia cuando esta rodeado diariamente de ella, hablamos y hablamos, era fácil hacerlo, lo considerábamos algo lejano, ajeno a nosotros, algo que en nuestra pequeña ciudad no se concebía vivir, estábamos en un lugar tranquilo... de eso hace ya más de 10 años.
Pero hoy día, mi ciudad no es más una ciudad tranquila, sucedió de forma gradual, se veía venir, incluso uno de nuestros dirigentes después de una balacera en el 2007 comentó con descaro que: "violencia hay en todos lados, nos tenía que llegar". No solo llegó, sino que se sigue desarrollando, ya se comenta en las calles, sin tacto, porque es algo real, la gente lo vive, lo escucha, con una temible rutina, con una odiosa impotencia, de forma muy diferente a como lo expresábamos hace algunos años.
El problema no es de mi ciudad, el problema es de quien conforma esa ciudad, y somos todos, la sociedad, ¿cómo limpiar la casa?, ¿por dónde comenzar?.
Y mientras tanto la vida sigue, se tiene que continuar con los quehaceres cotidianos, hoy ya no se trata de decir aquí no pasa nada, hoy se trata de reconocernos sumergidos en todo este embrollo, de tomar precauciones, de pensar en conjunto.
Personalmente me gustaría sugerir una solución, tenerla, pero no la tengo, lo único que tengo es el deseo de que no adoptemos esas expresiones de miedo que observé en las fotografías de aquella clase, de que no nos acostumbremos, de que nos sigan doliendo las situaciones de violencia que se ven en la ciudad, porque si nos duele, es porque sabemos que no pertenecemos a lo que se vive, porque aún recordamos que estábamos mejor, y tal vez eso ayude a que busquemos regresar de alguna manera a la tranquilidad.
Ofelia Balderas.





















5 comentarios
Hola, cómo estàs, espero que bien, una ciudad en donde uno vive y no puedes gozar de la tranquilidad producto de tanta violencia, es algo que muchas veces corroe el sentimiento humano y lo pone más intranquilo de lo que uno está, saludos...
29 oct 2010 | 03:08 AM
MMM, si,el miedo esta en el caso de los mexicanos a estar en el lugar y el momento inadecuado,a ir a una fiesta(nadie conoce a todos los invitados,que tal que uno de ellos sea un objetivo de los narcos?) Temor de no ver a tu ser querido mas cuando abre la puerta de la casa y lo ves partir(que dios me lo acompañe) dicen muchos hoy en día.Lo mejor que debe hacer el gobierno mexicano,es lo que esta haciendo,caerles con todo,no importa si con ello removemos el hormiguero,pero si al mal no se le extirpa de raíz,a la larga sera peor,miren a Colombia,anos de guerras y aun todavía falta,pero cada día esta mas cerca la victoria.
Besos Vampiricos.
30 oct 2010 | 04:28 AM
Espero que un futuro no muy lejano volváis a encontrar la tranquilidad y a paz.
Saludos.
30 oct 2010 | 04:31 PM
Recordando a Unamuno podría decirte me duele México, un país tan querido para mí, con una cultura riquísima, con un paisaje maravilloso...saber que lo está pasando tan mal, realmente duele, lo lamento mucho, ojalá vengan tiempos mejores, que se halle la cura para este mal...
Un abrazo.
1 nov 2010 | 11:21 PM
Amiga, has tocado un tema terrible y desgraciadamente está aumentando en el mundo debido a la corrupción y los narcotraficantes que lo corroen todo; son lo peor que nos puede tocar vivir.
La única solución, es tener gobiernos e instituciones limpias que puedan actuar sin miedo a nada y con el apoyo de las mayorías, pero es una desgracia que la ambición sea la tentación de policías que aceptan dineros por protección...es algo muy difícil de parar!!
Te abrazo.
2 nov 2010 | 07:42 PM
Escribe un comentario